De lo que me vine a acordar a raíz de un post de mi amiga Lau y el posterior chateo con ella...
En 1994 tuve mi primer trabajo "de verdad" en el local que el marido de mi prima, su hermano y otro socio tenían en la galería San Carlos, de Haedo. Era una tienda de regalos, Nuri en su elemento, rodeada de peluches, libretitas, papelitos...
En la misma época, mi mejor amiga Andi estaba cursando el último año de secundaria en el colegio Brown, que estaba a dos cuadras de la galería. Ergo, cada día pasaba a saludar antes de entrar y/o al salir de clase, sola o acompañada de sus amigas.
Al lado de mi local había una casa de fotocopias, en la cual ellas fotocopiaban cosas que necesitaban para el colegio, yo fotocopiaba boludeces varias y además nos prestábamos la aspiradora.
La cuestión, que uno de los dos muchachos que atendía en la fotocopiadora estaba más bueno que el asado de tira. Era pero que móói-lendoo, opinión compartida unánimemente por todas las que frecuentaban mi local. Y cuando estaba con las chicas y lo veíamos pasar no perdíamos la ocasión de entonar un merecido "¡Potrooo!" amparadas por el Cono del Silencio que era el local cerrado.
El problema, como probablemente recuerden los fans del Superagente 86, es que el Cono del Silencio nunca anduvo bien.
Un buen día se nos ocurrió hacer la prueba - una de nosotras salió afuera mientras otra gritaba algo adentro-... y sí, se oía TODO. Huelga decir que nunca más piropeamos al bueno de Potro, tan caballero él, que jamás acusó recibo de nuestra desfachatez.
En los ratos en que no entraba ningún cliente al negocio, incluso compuse este malísimo poema, antiejemplo de métrica y ritmo:
~ Recuerde: Haciendo clic sobre las fotos, se agrandan! ~
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15.1.10
14.2.09
They've still got it (the right stuff)
Ahí quedó mi resolución de año nuevo de postear más seguido en el blog. Como excusa puedo decir que con la gripe que llevo a cuestas hubo días que no hice más que mirar el email ya que no podía aguantar el resplandor de la pantalla, aun con el brillo al mínimo.
Pero bueno, let's get moving. El sábado 31, como adelanté hace unos meses, fui a Frankfurt a ver a los New Kids on the Block. Fue un sentimiento extraño. Cuando se separaron, más allá de la desazón de no haber visto nunca un recital (porque, recordemos, nunca fueron a Argentina), no pasó nada más. O sea, bajón, pero bueno, son rachas. Una sigue. Allá por el 99, no me acuerdo, Jordan (el que era "mi preferido") pasó por Buenos Aires en promoción de su disco solista (que jamás escuché, sólo uno o dos temas y era más de lo mismo que hacían los NKOTB). De casualidad, todavía tenía el teléfono de una chica del club de fans, me enteré de que iba a estar en la radio (Jordan, se entiende), me fui para allá aprovechando que estaba desempleada y logré verlo como un suspiro cuando entraba/salía, hacer un par de fotos a lo paparazzi que si algún día tengo la oportunidad de hablar con ese muchacho tendré que pedirle perdón por meterle el flash a diez centímetros del rostro, y ya está. Para mí, que nunca había podido ver un recital, estar a medio metro de mi New Kid preferido, aunque ya no escuchara New Kids todo el santo día, fue como ponerle el moñito a ese capítulo de mi vida.
Y de repente, ahí estaba yo, gracias a un comentario casual en Facebook, con una entrada para ese concierto por el que hace 15 años hubiera matado, comprada cómodamente con un par de clicks .
Obvio que quería ver el recital. Pero la expectativa era así como dispassionate. ¿Valdría la pena? ¿Sería bueno? Una ya no es una adolescente, y ellos ya no son veinteañeros. ¿Se la bancarían, o serían una manga de gordos chotos pasando vergüenza, nomás?
En medio de tales disquicisiones llegué a Frankfurt. Pasé por lo de Barbara a dejar mi mochilita, ya que hacía noche en su casa, y volví para la estación donde me encontré con X, antigua penpal mallorquina con la que solíamos intercambiar suspiros de admiración por los NKOTB. Ella y sus amigas, que habían ido a FRA tambien, han seguido la carrera de los cinco de Boston a lo largo de los años, con lo que estaban con un ánimo general mucho más fangirly que el mío –Si bien es cierto que es más fácil lograr tales efluvios del espíritu cuando se está en grupo (¡Norita tendría que haber estado ahí!). Hasta banderitas tenían.
Llegamos al auditorio, digo bien, porque no era estadio de fútbol ni estadio cubierto tipo Obras, sinó algo más civilizado, mucho más civilizado. Había guardarropas y todo, lo cual vino genial para dejar las camperas, que en un ambiente cerrado y con la sudadera quenos esperaba, molestaban más que otra cosa. El sector "parquet", ya que pasto evidentemente no había, era más bien reducido, lo cual por supuesto nos vino de perlas, pues significaba poder verles las caras a los artistas. Largo rato después de la hora que ponía en la entrada (me cago en la puntualidad alemana) se apagaron las luces y empezó a sonar la música. Y se cayó el estadio.
El recital estuvo bárbaro. No de la manera exagerada, fanática que hubiera sido quince años atrás. Nada de lloriquear ni desvanecerse por ahí. Pero hubo carisma, hubo química. Era como reencontrarse con un amigo que no ves hace años y cuando te juntás está todo bien. Se notaba como los Kids disfrutaban la actuación desde ese mismo lugar, la confianza y la complicidad con que se dirigían al público (la amplia mayoría de veintimuchos, como una). Como cuando Jordan cantó las dos primeras estrofas de Baby I believe in you con la camisita abierta, no era en plan me hago el sesssi sino un guiño, un "¿te acuerdas cuando me hacía el sesssi?"
Lo disfruté mucho. Creo que el tema es que ya no me va tanto ese bubblegum pop, con lo cual hace años que no los escuchaba, pero la realidad es que los New Kids jugaron un papel muy importante en mis años críticos de adolescencia, y por lo tanto, siempre van a tener un lugar especial en mi corazoncito. Ya no me interesa tirarme a Jordan, pero sí me encantaría juntarme con los cinco para un asado, por ejemplo.
No me llevé la cámara por miedo que no las dejaran entrar, pero se ve que ya asumieron que con las megacámaras que caben ahora en un celu es al pedo prohibir nada. Lástima, porque la camarita del celu viejo de Nacho es de todo menos "mega". Igual logré hacer un par de fotos reconocibles... Copio un par de videitos que recopilé en Youtube, también :) Aunque no pude encontrar ninguno de lo que dijo Donnie y que, para mí, resumió a la perfección la noche (parafraseando):
Uno de mis temas preferidos (o la q lo filmó es fan de Jon o es al único que llegaba a enfocar...)
Hace 15 años este diálogo era impensable, con la imagen de "nenes buenos" que estaban obligados a dar...
"Everywhere we go, people say to us "thank you for being back". But it's us who want to thank you for being back."¡Ah! aclaro, sacaron nuevo disco y todo! De izq. a dcha. y de arriba a abajo: Donnie, Donnie de nuevo (yo ya estaba más cerca del escenario, jeje), Jon Danny y Jordan en el 2do escenario; Joe, Jordan y Donnie en el ídem; Jon, Danny, Jordan, Joe y Donnie en I'll be loving you forever; la remera de la noche: estoy acá solamente por mi hermana.
Uno de mis temas preferidos (o la q lo filmó es fan de Jon o es al único que llegaba a enfocar...)
Hace 15 años este diálogo era impensable, con la imagen de "nenes buenos" que estaban obligados a dar...
4.12.08
La Gira Billetín (sacando el muerto del placard)
Gira billetín: (sust. f. comp.) dícese de la gira (tour) realizada por un grupo musical ya disuelto, los miembros del cual se reúnen con el sólo objetivo de juntar unos billetes a costa de viejos éxitos y la nostalgia de sus antiguos seguidores. Podemos distinguir dos corrientes básicas: grupos cuyos miembros han tenido menos (o ningún) éxito por separado que el que tenían cuando eran parte de la banda; y grupos donde sólo uno de los ex-integrantes ha mantenido el estrellato, con lo cual se puede considerar la gira billetín como un favor del ex-miembro famoso al resto (caso The Police) .
La Gira Billetín puede variar en su grado de Ladritud (condición de ladri). Los grupos más ladris se limitarán a hacer una seguidilla de sus éxitos en plan "una que sepamos todos"; otros se preocuparán por lo menos de hacerles algún arreglito nuevo a los viejos temas; algunos hasta tendrán alguna canción nueva, sea para no quedar tan en evidencia, sea para usarla de gancho. Independientemente del grado de Ladritud, la Gira Billetín puede o no ir a compañada de un álbum, el cual puede ser lanzado o bien simultáneamente con la gira o bien justo después, si recopila canciones en vivo.
Dicho esto, y a raíz de un comentario de una penpal en Facebook, me enteré de la Gira Billetín que me permitirá, en poco menos de dos meses, ver el concierto que nunca vi de adolescente:
En defensa de los años que pasé idiotizada maravillada con estos cinco muchachos, puedo decir(como mi padre bien se encarga de recordar siempre) que mi afición hacia ellos incrementó exponencialmente mis conocimientos de inglés. Por lo que pude apreciar hablando con otras chicas, no soy la única egresada del "NKOTB English Institute". No en vano la ciudad natal del grupo, Boston, es sede de la universidad de Harvard.
Y ahora sí, a irse preparando para corear los estribillos!
(al día de hoy todavía me sale el pasito en la escalera!)
(si los links a los videos no funcionan dejen un comentario porfa)
En defensa de los años que pasé
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